29 de marzo de 2026

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Un policía de civil mató a un ladrón de 16 años en un robo y secuestro en Barracas

Susana llegaba a su casa de Barracas en su camioneta Ford Ecosport gris. Su hija le advirtió: “Nos van a robar”. La chica no se equivocaba. Dos delincuentes, ambos adolescentes, se le pusieron a la par y uno le espetó: “Te voy a quemar, te voy a quemar”. Ella no se resistió. Solo le pidió que antes de llevarse el vehículo, le permitiera bajar a su hijo, Juan, de 25 años y que tiene autismo. Pero nada les importó. Los pedidos de auxilio fueron escuchados por un oficial de la Policía de la Ciudad que estaba franco de servicio que intentó impedir la fuga de los ladrones y efectuó tres disparos con su arma reglamentaria. Heridos, los sospechosos, de 16 años, huyeron a toda velocidad, pero a las tres cuadras chocaron contra un auto. Uno fue detenido, el otro cayó muerto a los 50 cuando intentó a las corridas. El hijo de la víctima sufrió la fractura de la nariz.

“Casi me muero cuando le vi la cara lastimada a Juan. Estaba todo lleno de sangre. Verlo así, todo indefenso. Le agradezco al policía que expuso su vida, estoy superagradecida”, sostuvo Susana en declaraciones a LN+.

Según informaron fuentes de la Policía de la Ciudad, desde noviembre del año pasado, el delincuente muerto estaba imputado del delito de amenazas coactivas. En esa causa, el Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°3 había dispuesto una serie de allanamientos para “secuestrar armas de fuego y municiones”.

El otro delincuente que participó del robo resultó herido en la zona del abdomen y del tórax y fue trasladado al hospital Penna en calidad de detenido, donde fue intervenido quirúrgicamente.

“Necesito que mi hijo esté bien, necesito que haya seguridad y poder salir a la calle tranquila”, sostuvo Susana en la citada entrevista.

Todo sucedió ayer a las 18.50 en Perdriel al 1300, a pocos metros de la casa de la víctima. En el caso interviene la jueza de Menores Julia Marano Sanchis, quien dispuso que la investigación quede a cargo de la Policía Federal Argentina (PFA).

Susana recordó que cuando su le advirtió que los adolescentes le iban a robar ella, enseguida, le dio la razón. “Tenían toda la actitud, la mirada”, dijo.

“Solo le pedí [al delincuente que la amenazó] que me dejaran sacar a Juan, mi hijo. Pensé que lo iban a matar. Estamos asustados. Fue un choque a toda velocidad”, afirmó la víctima.