Alrededor de 90 líneas de colectivos pararon hoy en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Después de no llegar a un acuerdo, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) emitió ayer un comunicado en el que manifestaba que iban a realizar una medida de fuerza si los trabajadores agremiados no recibían a primera hora el 100% de los salarios por parte de las empresas de colectivos. Ante la falta de respuesta, los usuarios quedaron cautivos del conflicto y la vuelta a casa fue, una vez más, una odisea.
En el metrobús que se despliega a lo largo de la avenida 9 de Julio estaba casi inactivo. Se veía, alrededor de las 17.30, muchos autos circulando y peatones. Pero los grandes ausentes en esa traza eran los colectivos. Se podían contar con los dedos de una mano. La línea 100 era la que más presencia tenía. Solo en sus paradas, había fila de pasajeros.
“Ya gasté más de $5000”: la odisea de los pasajeros afectados por el paro de colectivos en el AMBA
La Plaza Constitución, en tanto, estaba desolada. Frente a la estación, en la parada del metrobús había solo una larga fila de usuarios. De las dos líneas que paran en ese punto, solo la 51 parecía funcionar. Una mujer preguntaba al resto de los pasajeros si los choferes de la 98 se habían plegado al paro. La mayoría no sabía qué responderle. Elisabeth, que vive en Lugano, fue la única que contestó: “No está andando”. Ella es acompañante terapéutica y todas los días viaja a Avellaneda. “Todos los días me tomo dos colectivos, el 98 y el 45, pero hoy me tuve que tomar el tren. Veo menos gente dando vueltas”, indicó.
La puja es entre los trabajadores y las empresas de transportes. “El sector empresario se niega a pagar los salarios en los montos acordados, a pesar de que el gobierno nacional y el provincial aportaron en subsidios la suma de más de $122.000 millones, con un aumento respecto al de los meses anteriores de 42% y aumento del valor del pasaje que pagan los usuarios en un 250%, pese a lo cual manifiestan que los gobiernos deben aportar una suma superior porque los montos recibidos no son suficientes para cubrir los costos”, expresó el sindicato en un comunicado. Sobre el final, el documento firmado por Roberto Carlos Fernandez, secretario general de la UTA, anticipó el caos en las calles, mientras señalaba con el dedo a las empresas: “Esperamos que los empresarios asuman la responsabilidad que les corresponde como empleadores y eviten afectar a miles de usuarios”.
Juan Manuel Villoldo estaba en la fila de la parada del 51. Vive en Avellaneda y, cómo trabaja en una empresa tecnológica en el microcentro, todos los días en Constitución hace conexión entre esa línea y el 45. “A la mañana me tomé un taxi porque el subte era imposible. Estaba explotado. Ahora también estaba explotado de gente. Todo esto te llama más tiempo”.
Para el secretario de Transporte de la Nación, Franco Mogetta, el paro de hoy es parte de los “métodos extorsivos” de los gremios. Ante ello, anunció que multará a las empresas que no sancionen a los colectiveros que se plegaron a la medida de fuerza. Y hasta les dijo a los dueños de las compañías que podrían quitarles las licencias. “Que haya una expectativa por parte del sindicato no les da derecho a retener tareas, es un paro extorsivo, es egoísta. Los usuarios de los colectivos no han tenido la misma suerte de negociar sus salarios”, expresó.

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