En Errante. La conquista del hogar, película de Adriana Lestido que se sigue proyectando en el Malba, asistimos a bastante más que aquello que la fotógrafa vio durante una prolongada y solitaria incursión en el Círculo Polar Ártico. Hay algo de meditación en ese film, de invitación a suspender lo frenético de la vida cotidiana y confrontar con eso que está más allá y más acá de cada subjetividad: la belleza pavorosa, callada, sublime y distante de un mundo del que apenas somos efímeros visitantes. Un eco de aquello que Lestido registró en las superficies del Ártico resuena en esta imagen aérea. Lo que aquí vemos es el lago Qinghai, el lago interior de agua salada más grande de China, convertido –por el frío y por la distancia a la que fue tomada la foto– en algo así como un cristal escarchado. Una extensión desmedida y extrañamente frágil, radicalmente ajena a la mirada humana.

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