Gastón Mercanzini, el exfuncionario de Entre Ríos que era buscado por haber arrojado una botella de vidrio mientras el presidente Javier Milei transitaba por la avenida de Mayo rumbo a la Casa Rosada después de jurar en el Congreso, fue detenido en la puerta de un canal de noticias.
“No quise lastimar a nadie”, dijo Mercanzini mientras personal de la Policía de la Ciudad le ponía las esposas.
Tras la detención del sospechoso, el ministro de Seguridad porteño, Waldo Wolff, sostuvo en su cuenta de la red social X: “La Policía de la Ciudad acaba de detener al presunto agresor del Presidente. Ya está a disposición de la Justicia. Es con orden…”.
La orden de captura de Mercanzini había sido firmada ayer por el juez federal Ariel Lijo, tras la viralización de los videos que registraron el ataque, donde fue herido el subcomisario de la Policía Federal Argentina (PFA) Guillermo Armentano, integrante de la custodia presidencial. En el expediente interviene el fiscal Carlos Rívolo, que también participó de la investigación del atentado contra la exvicepresidente Cristina Fernández de Kirchner.
El botellazo al presidente Javier Milei desde 6 puntos de vista
Fuentes judiciales dijeron que Mercanzini podría ser imputado del delito de homicidio en grado de tentativa.
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