Unidad o fragmentación. A pesar de los intentos del radicalismo de elegir a sus autoridades legislativas por consenso y, así, unificar los bloques que hoy conviven en la Cámara de Diputados, esta noche la indefinición política imperaba y la profundización de las diferencias internas quedaban expuestas.
La tensión está condensada en la Cámara baja, donde coexisten dos bancadas: UCR y Evolución radical. Los gobernadores, que postulan a Rodrigo De Loredo para liderar una bancada en unidad, saben que la fragmentación debilita su poder de negociación y se ocuparon de difundir un comunicado en este sentido. En la vereda opuesta, Facundo Manes pelea por consagrarse en la presidencia de bloque y es apoyado por un sector, cercano a Gerardo Morales, que rechaza cualquier puente con Pro.
“Está muy difícil”, repiten quienes siguen al detalle la discusión por el reparto de lugares. A contra reloj, se aceleran los diálogos para llegar a un consenso y evitar una fractura. Después de más de dos horas de reunión por la que, se esperaba, se definiría quienes serán las autoridades del bloque –o bloques– de la UCR, los acuerdos parecían estar cada vez más lejos y se habilitó un cuarto intermedio de 30 minutos.
Senado: la encerrona kirchnerista a Villarruel que podría dejar a Milei sin presidente provisional
Es que el armado que postula al neurólogo rechaza a la figura de De Loredo porque, según señalan, “lo eligió Mauricio Macri porque le garantiza buen entendimiento con Pro”. Su idea es discutir entre los 25 legisladores que conforman la bancada de UCR y no incluir a los diez que integran Evolución radical. “Son de otro bloque”, argumentan. Si bien trabajan para sumar voluntades, aseguran que por el momento cuentan con el apoyo de 12 diputados, uno menos que la mayoría necesaria para imponerse en la discusión.
Frente a este escenario, hubo intentos de bajar a los dos postulantes y encontrar una tercera opción “de consenso”, pero De Loredo no quiso claudicar su intención de ser presidente de bloque. El sector liderado por gobernadores y al que ahora se le sumó una porción de legisladores que conforman el bloque que responde a Lousteau, difundió un comunicado en el que piden priorizar la unidad y hablan de que las elecciones “han puesto de manifiesto con toda claridad la vocación de cambio de la sociedad argentina”.
Con el foco puesto en que el Congreso será “el ámbito natural para la deliberación de las políticas públicas y reformas”, 23 diputados firmaron el mensaje en el que señalan: “La unidad del radicalismo en el Parlamento es fundamental para recuperar la capacidad de articulación política entre espacios de representación y niveles de gobierno, y superar el clima de discurso único y excluyente”. Según pudo saber LA NACION, esta definición se terminó de consolidar en una reunión virtual, anoche, en la que se definió la necesidad de contar con una bancada unificada.
Por eso, a la reunión de esta tarde mandaron solo tres emisarios para llegar a un acuerdo con el sector que propone a Manes al frente del bloque: Martín Arjol, Fabio Quetglas y Lisandro Nieri, a los que luego se le sumaron la mendocina Pamela Fernanda Verasay y el chaqueño Gerardo Cipolini.
La propuesta que se ofreció, según especificaron cerca de los gobernadores a este medio, fue armar una mesa de conducción del bloque tripartita donde estén todos los sectores representados. “El objetivo será transmitir que no hay necesidad de romper porque estarían todos integrados”, sumaron, aunque indicaron que De Loredo en la presidencia no se pondrá en discusión. Los números, hasta el cierre de esta nota, estaban a su favor. Si bien temían que una multitud estire la discusión y tense aún más las cosas, el grupo de 12 legisladores abroquelados detrás de Manes quiso forzar una votación con los presentes después de dos horas de reunión y hubo reproches por no “no dar la discusión formal y solo mandar emisarios”.
Si bien a De Loredo se lo vincula directamente con Lousteau por pertenecer al espacio político referenciado con el senador nacional, en el radicalismo lo miran como una persona con vuelo individual. “Rodrigo es Rodrigo”, sentencian. Esta independencia puso en jaque el acuerdo entre Lousteau y Morales de sumar respaldos para el neurólogo. Su perfil dialoguista y con terminales en Pro le cuadra a quienes apuestan a mantener unida a la coalición opositora. No obstante, en Evolución lo cuentan como propio y niegan cualquier distanciamiento entre el senador nacional y Morales. “El acuerdo y la relación entre ellos está intacta”, aseguran.
Lo cierto es que al radicalismo no le conviene seguir fragmentado. Un bloque unificado de 35 diputados lo dejaría mejor parado para negociar lugares en las comisiones así como en los organismos de control. La Auditoría General de la Nación (AGN), actualmente presidida por el radical Jesús Rodríguez, es uno de ellos. El estratégico Consejo de la Magistratura, que actualmente tiene a Eduardo “Peteco” Vischi y Roxana Reyes como representantes del Poder Legislativo por el radicalismo, es otro.
En la Cámara alta, el presidente del bloque UCR está cerrado. Lo liderará Vischi, exintendente por dos períodos de la ciudad correntina de Paso de los Libres (2005-2013) y un hombre referenciado con el gobernador Gustavo Valdés. Pablo Blanco, de Tierra del Fuego, será su vice. La mendocina Mariana Juri, quien responde a Cornejo, asumirá como secretaria parlamentaria del bloque radical, que tendrá 13 senadores desde el 10 de diciembre.

Similares
Mapas de Cartas de suelos suman datos de San Justo y de capacidad de agua disponible
Las bolsas de cereales y comercio del país se expidieron sobre la eliminación de las retenciones
Región Centro: jóvenes dirigentes agropecuarios elaboraron propuestas para fortalecer el sector