Tras la devaluación, los comercios comenzaron a recibir listas de precios con incrementos. En este escenario, una cámara emitió un comunicado donde denunció que la remarcación ha alcanzado niveles “desmedidos y alarmantes”.
Se trata de la Cámara de Operadores Productores Mayoristas Frutihortícola del Mercado Central de Buenos Aires (Comafru), que expuso una “preocupante realidad que afecta directamente al poder adquisitivo de todos los consumidores”.
Según informaron, realizaron un “exhaustivo” relevamiento sobre la comercialización de productos estacionales y de consumo masivo. Allí identificaron “una remarcación desmedida y alarmante que incide negativamente en la economía de los hogares”.
Algunos ejemplos concretos que destacaron son: la papa, adquirida por los minoristas entre $300 y $350 por kilogramo, se encuentra la góndola hasta por $1099. De manera similar, la cebolla, con un costo para el minorista entre $150 y $170 por kilogramo, se ofrece al público a $429 y la zanahoria, cuyo precio para los minoristas oscila entre $250 y $320 por kilo, se vende a $799 al consumidor.
La situación se agrava con la batata. Vendida por los productores entre $350 y $380 por kilo, alcanza hasta $1299 en el mercado, En tanto, el tomate, comprado por los verduleros entre $300 y $500 por kilo, se vende al público a un “exorbitante” precio de $2200.
Ante esta problemática, Comafru dijo: “Entendemos y respaldamos el libre comercio, pero no podemos permitir abusos desmedidos que afectan directamente a la economía de los consumidores. Proponemos implementar herramientas de difusión efectivas para concientizar y prevenir este tipo de prácticas, promoviendo la transparencia y la equidad en el mercado”.
En este contexto, Comafru pidió “la colaboración de las autoridades para abordar esta problemática que impacta en el bolsillo de todos los argentinos”.

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